Basándonos en principios aerodinámicos, sabemos que un automóvil encuentra resistencia del aire durante la conducción. Esta resistencia se puede dividir en tres fuerzas: elevación longitudinal, lateral y vertical. La resistencia del aire es proporcional al cuadrado de la velocidad del vehículo. Es decir, a 120 km/h, la sustentación es cuatro veces mayor que a 60 km/h y nueve veces mayor que a 40 km/h. Por tanto, cuanto más rápido sea el coche, mayor será la resistencia del aire.
En términos generales, el impacto de la resistencia del aire sobre un coche se vuelve muy notable cuando la velocidad supera los 60 km/h. Para reducir y superar eficazmente los efectos de la resistencia del aire a altas velocidades, hemos diseñado un spoiler en la parte trasera del coche. Su función es crear una cuarta fuerza sobre el coche: la adherencia al suelo. Esta fuerza compensa parte de la elevación aerodinámica, controla la flotabilidad del automóvil y lo mantiene cerca de la carretera, mejorando así la estabilidad de conducción. Además de mejorar la estabilidad de conducción, los spoilers también contribuyen a la eficiencia del combustible. Tomando como ejemplo un automóvil de 1,6 litros, después de instalar un alerón trasero, es posible que el consumo de combustible no se reduzca significativamente cuando se conduce por carreteras normales, pero puede ahorrar alrededor del 10% de combustible cuando se conduce por carreteras.
